PRESENTACIÓN
Esta sección pretende únicamente dar a conocer ciertas situaciones de la vida diaria que, dependiendo de tus condiciones físicas, sociales, mentales, etc. se tienen que afrontar de una u otra manera. Sin embargo, la mayoría de las veces no nos damos cuenta de lo que puede sentir una persona con alguna pecularidad (no me gusta decir "discapacidad" ) en situaciones como relacionarse en grupo, ligar, etc..
¿CÓMO EMPEZAR LA FAENA?
Seguramente habréis oído tod@s eso de “¡qué labia tiene!”, “¡cómo se mueve ese gachó/gachís!”, “me tiene loquit@ con esos andares”… y cosas semejantes. Pero claro, ¿qué sucede cuando falla alguno de estos elementos (o más de uno)? Pues suceden un montón de sentimientos, pensamientos, etc., situaciones a las que no le ves salida por ningún lado. Es una especie de callejón sin salida que intentaré describir en las siguientes páginas
RELACIONES EN GRUPO
Normalmente, en las relaciones en grupo (en cantinas, bares, etc.) lo que se suele hacer esencialmente es charlar, darle a la “sin hueso” comentando cosas que nos pasan a diario. ¿Pero alguna vez os habéis imaginado en la piel de alguna persona a la que le cuesta expresarse con soltura?¿Cómo se puede sentir? En estas ocasiones, te sientes impotente por no poder expresar opiniones, rebatir, intercambiar palabra con los que integran el grupo, y lo que haces es estar a la espectativa, empiezas a fijarte en la gente que te rodea y, en especial (en caso de que no estés enamorado/a, cosa bastante probable), en el pivón que tienes al lado o en frente, preguntádote si tendrá novio o no, muriéndote de envidia. Entonces tu mente empieza a volverse loca, a inventarse la forma (no siempre fácil) de entrarle a la persona que te gusta (máxime cuando ésta ya ha estado hablando contigo vía ordenador, comunicador, etc.) y empiezas a tener alguna esperanza (nunca mejor dicho), aislándote por completo del grupo.
En situaciones así, lo lógico es que busques formas alcanzables para ti: Internet, correo electrónico, etc., con objeto de evitar tu mayor obstáculo: el habla y, de paso, la vergüenza, aunque, en estos casos, de poco sirve tener vergüenza; si te gusta alguien, ve a por ella y ¡a la mierda las consecuencias! (y, por supuesto, a la mierda el novio)
Sin embargo, la conversación del grupo donde supuestamente estás integrado (aunque tú sabes que no es así) sigue su curso y tú estás medio ido cuando de pronto la boca de tu posible conquista suelta: “Mi novio tal y cual”.¡¡¡ADIOS!!! Y dices: “siempre te pasa lo mismo, so-gilipollas”, y entonces es cuando te entran unas ganas tremendas de estrangular al novio con tus propias manos, pies o con lo que te resulte más fácil; te entra una mala leche descomunal de ver lo preciosa que es por dentro y por fuera y saber que no puedes “echarle el ancla” porque otro cabrón se te ha adelantado. Entonces tienes tres opciones, a cuál más triste:
En estos casos, lo mejor es la opción 2 (si eres más moderado) o la opción 3 (si piensas que lo tienes perdido todo y sólo aspiras a ganar). Yo cogería la 3, NUNCA SE SABE.
¿CÓMO LIGAR?
En primer lugar, hay que tener bien claro que la persona a atacar no tiene “dueño” ni es de la cera de enfrente, ya que, aparte de la dificultad que tenemos, podríamos tener problemas.
Salvado este bache, lo primero que tenemos que hacer es marcarnos una estrategia (como todo en esta vida): lo primero es observar y calibrar las posibilidades que tenemos con esta persona, por muy ansios@ que estés por ir a por ella; Roma no se hizo en 4 días.
Después hay que ver la forma más apropiada (dependiendo de tu entorno) de contactar con ella sin que se entere nadie para evitar moscones, cosa muy difícil puesto que dependes de los demás. Por teléfono no puedes; piensa que eres mudo y manco a la vez, luego, por tanto, la idea del teléfono se me hace un tanto chunga. Lo ideal sería comunicarte por E-Mail ahora que está tan extendido este medio tan importante para gente de nuestras características. Pero claro, podemos toparnos con que la tía o el tío no tengan Internet, luego ya está el lío montado de nuevo.Y ahora la pregunta del millón: ¿qué hacemos? No queríamos que se enterara ni Dios y zasssss!!!, tenemos que confiárselo a alguien, ojo!!, alguien que ya tenga novia porque ahí ya entra en juego una tercera persona y, con eso de que ahora parece que vale más un buen pollón (como diría mi amigo Dinio) que un buen corazón, (cosa que a mí me jode muchísimo), hay que tener un cuidado tremendo en la elección del susodicho cómplice, porque a ver qué tiene el de 25cm que no tenga el mío de algo menos, pero en fin...

CUANDO YA HAY CONTACTO
Entramos en la fase de conocimiento personal: aquí hay que tener un tacto exquisito, ya que puede ser que tu posible conquista se quede transpuesta, nerviosa perdida sin saber qué decir, con lo cual tienes que llevar tú la iniciativa (parece paradójico, pero es así), aunque te resulte difícil.
¿Qué cómo se puede seguir? Hombre, yo lo tengo relativamente fácil: le doy mi página web, pero quien no la tenga, mi consejo es que se haga una especie de guión presentándose, poniendo sus características, gustos y demás gilipolleces que se dicen en la primera aproximación física antes de una posible (aunque remota) cita.
Esa es otra, y van… ¿cuántos obstáculos van? Lo primero que tienes que saber es si la que quieres que sea tu chica tiene coche y si cabe tu silla de ruedas en su maletero, porque vas jodido si no, ya que si quieres cita (y tu chica querrá) no puedes llevar a tu madre; ese triángulo sería muy muy peligroso.
PRIMERA CITA
Resulta que ya la conoces, te gusta un montón, estás ilusionado y, para redondear la faena, a tu chica la ves ilusionada, aunque por dentro siga histérica perdida; hay que comprenderlo, no es nada fácil (aunque no debería de ser así) que te encuentres con un tío con problemas físicos que te está tirando los tejos tan descaradamente.
Ahora viene otro problemilla más para el montón: ¿dónde se va en la primera cita? No olvidemos nuestra estrategia: OBSERVAR y CALIBRAR posibilidades. Por tanto, lo mejor, en mi modesta opinión, es que elija ella dónde se va; darle en este momento la iniciativa que tuviste tú cuando te lanzaste a la piscina y OBSERVAR, de tal manera que te hagas tú una idea de lo que se puede esperar. Que se consolide o que no, ya no depende ni de ti (por desgracia) ni de la medida de tu “talento” (afortunadamente); va a depender de dónde elija ella. El porqué lo veremos más adelante, pero como salga bien, enhorabuena, compañero; tienes novia para rato.
EN ELCINE
Supongamos que tu chica decide ir al cine. Bien, en principio no habría ningún problema; ahora bien, tú no pararás de preguntarte “¿Sabrá meterme bien en su coche?, ¿Podrá subirme?”.Son preguntas esenciales que te permiten darte cuenta de que puede manejarte en otras situaciones (bañarte, desnudarte,……(censurado)……….).
Llegamos al cine 30 minutos tarde,¡y vuelta a empezar! ¡OPERACIÓN “SACARME DEL COCHE”!, aunque siempre es más fácil dependiendo de si te puedes poner de pie y no ser un peso muerto para tu chica, con lo cual ganas un montón de posibilidades.Por suerte o por desgracia, aquí cuenta absolutamente todo.
En el cine, siempre se suelen comer palomitas, kikos…. Cuchufletas de estas.Aquí hay que hacer un inciso, ya que puedes cargarte la cita pero bien: Un chico con deficiencia motora no respira bien (claro, dependiendo del grado de discapacidad), y según el alimento, se puede atragantar más o menos. Así, con un grano de arroz o un guisante se puede atragantar más que con una aceituna, por ejemplo. Entonces aquí viene el problemilla: el atragantamiento siempre es involuntario y a veces puedes lanzar lo que lleves en la boca treinta metros hacia fuera y ¡pobre del que esté delante!.Claro, si tu chica ve ese lanzamiento olímpico, le pueden entrar las siete cosas y hacer una de estas tres:
Así que mucho ojo con lo que pedís que peligra la noche
EN UN BAR
Aquí la cosa se complica un poco: que si te tienes que arreglar más de la cuenta, que si hay sitio espacioso para tu silla, que si hay aparcamiento cerca para mayor comodidad…Y tú estás nervioso perdido, rezándole a Dios para que no te dé el atragantamiento del siglo en plena cena, ya que tú sabes que jodería mucho…, eso sin contar con que antes de salir tienes que echar la meadita oportuna y no siempre sale cuando uno quiere.
Bueno! Pues llegamos vivos al bar o restaurante y ahí no tienes más narices que darle la iniciativa a ella, cosa que siempre gusta. Os traen la carta y a ti te importa una mierda lo que comáis; tú en lo único que piensas es en no esputarle a la cara a la chica que más quieres. SOLUCIÓN: no caldos, no cosas pequeñas y no pescados (por aquello de las espinas; mariscos sí, pero no abuses porque es muy caro y te toca pagarlo a ti como buen caballero).¿Qué haces entonces?Lo primero es ver cómo “respira” tu chica y, en función de sus gustos, ayudarla a pedir (bueno, exactamente decir “sí” o “no”; ayudar, ayudar…..siendo mudo, lo dudo). Se pida lo que se pida, tu reina es ella y, salvo que veas peligro de batir tu propio record de tiro, déjala hacer.
Ahora te toca la misión de entrenarla; tiene que comer ella y, encima, darte a ti y, para remate final, tú comes bastante más lento. Tu objetivo entonces es que no se aburra.Y diréis:¿cómo se hace eso? Y yo os digo que no tengo ni idea; eso depende de cómo transcurra la noche; intenta de algún modo sacar todas las anécdotas que os hayan pasado hasta llegar al sitio, que os reiréis mucho
EN SU CASA
Esta ya es la prueba de fuego: Imagínate que te encuentras con que la casa está repletita de objetos de cristal y tú sabes que como tengas a tu alcance algo, lo tiras seguro; sólo te tienen que asustar.¿Qué hacer entonces? Pues metes las manos donde te quepan;debajo del culo; así tipo muñeca chochona, para evitar destrozos.
Llega la cena, y tú estás histérico perdido entre tanto cristal que no sabes a dónde tirar en caso de espute: al frente ni se te ocurra porque posiblemente tendrás a tu suegro y puede que no tenga los reflejos suficientes como para esquivar tu tiro; a la izquierda tampoco, ya que tendrás a tu suegra más cerca y posiblemente haga más pupita;arriba no lo recomiendo, podría convertirse eso en un tormentón y no precisamente de agua;lo único que te queda entonces es tirar siempre para abajo. Pero claro, aquí viene la cuestión: ¿Vas a estar toda la cena mirando para abajo para evitar sorpresas? No, es mejor que le digas a tu chica quete ponga las botellas (si las hay; en caso contrario, empieza a rezarle a todos los santos que conozcas) para que sirvan de pseudobarrera y cuando veas que el peligro desaparece las quitas.
DEL SUEÑO A LA REALIDAD
Lo que he descrito anteriormente sería lo ideal, pero la realidad es otra bien distinta: dicho así, parece fácil conseguir novia, pero la vida es muy puñetera y te pone al lado chicas casadas como es debido o chicas que tienen novio (como una preciosidad que yo me sé), aunque éste se encuentre en otra ciudad, cosa que siempre es un puntito a tu favor; ahora faltaría saber cuánto tiempo están juntos, ya que no es lo mismo 7 meses que 3 años, aunque también es cierto que, con las modas que hay ahora en cuestión de amor, nunca se sabe a ciencia cierta si es un amor de los que nos gustan a muchos o si es un amor “progre”.
Lo cierto y verdad es que hoy escasea este tipo de amor; pasamos de un/a novi@ a un/a querid@ en un plis plas; yo no digo que no quede aún gente decente, pero sí digo que no es fácil encontrarla, salvo que no te importe compartirla.
Dicen que el amor no se busca; simplemente aparece cuando menos te lo esperas.Yo no puedo hacer otra cosa que reírme de esta afirmación, ya que si es difícil encontrar a alguien especial estando en perfectas condiciones, imagínense teniendo algún tipo de problema; ya no te vale ni el humor que tengas ni la simpatía que desprendas; simplemente, lo que haces es llorar en silencio, vivir como puedas e intentar (aunque, créanme, eso es punto menos que imposible) que no te afecten las cosas bonitas que veas, las chicas que, estando tan cerca de ti, las ves tan lejos.Es lo único que te queda.