Información
Recursos
ENLACES DE INTERES
ZONA INTERACTIVA
Descargas de TITOCT200

WEBS DE ESTE SITIO

Ir a Foros
La web de QUEQUEY
Salesianos FP
Morelo Web
 

                                                             07/03/2010
   ¡Se acabó el hablar de la defensa de la vida en este blog! Si se quiere defender la vida de la forma tan cruel como lo están defendiendo, que lo hagan; en www.titoct200.com no van a tener más publicidad (a menos, claro está, que la paguen). Ahora, AVISO A NAVEGATES:

Se hace saber que cualquier mensaje que aparezca en mi correo electrónico que venga de Derecho a Vivir será eliminado, independientemente del que lo mande.

   Dicho esto, el otro día, un amigo me dijo que mis editoriales daban miedo, cosa que entiendo perfectamente, pero nada más lejos de la realidad. En alguna ocasión, he dicho y recalcado que todas estas ideas están llenas de esperanza, esperanza en poder hacer entre todos un mundo mejor, un mundo donde, aun no teniendo las mismas oportunidades, podamos caminar con la cabeza bien alta y no tener que mentir a diestro y siniestro.
Yo he hablado aquí de asistentas sexuales para minusválidos (“porno-asistentas” como diría un amigo mío), de perder el miedo a que un discapacitado tenga trabajo, sexo……., a que tenga la opción de ligar a una mujer sin tener que esconderse de nadie.
Yo he hablado aquí de que condones, DIUs y otros métodos anticonceptivos sean gratuitos a partir de una cierta edad, bajo examen socio-psicológico, sobre todo si concierne a gente discapacitada.
    Cómo no, yo entiendo que estas cosas den miedo, pero si tenemos en cuenta que este país, este PUTO PAÍS, durante 40 años, estuvo controlado por la Iglesia, en concubinato con la derecha, la cuál ponía el culete, ese miedo es comprensible. Antiguamente, un discapacitado no podía ni salir a la calle,  y eso nos hacía encerrarnos en nosotros mismos.
Afortunadamente para unos y desgraciadamente para otros, aquello pasó a la historia, pero pasó a nivel sólo político (y porque “el cambio de dimensión” no espera; si no, aún seguiríamos padeciéndolo), no a nivel pensante, y ésto es lo que hace más daño, el estrellarnos siempre con el pensamiento de que un discapacitado no puede demostrar u ofrecer lo mismo que una persona normal, ni a nivel laboral ni, por supuesto, a nivel sexual. De hecho, ninguna película porno está protagonizada por minusválidos. ¿Por qué será? ¿Tú lo sabes? Yo no.
    Yo tengo unos amigos (bueno, seamos realistas, los tienen mis padres y yo, por añadidura, también; si no, ¿de dónde?) que tienen una hija (lo más bonito que he visto en mi puta vida; me encantaría…, en fin, tener algo serio), y un día sale el tema de mi trabajo...(nah, lo típico, tú viviendo en el quinto pino, que en tu ciudad no hay trabajo) y me preguntó si me gustaría cambiarme a su ciudad.
    Huelga decir a donde se dirigían mis pupilas. Claro, de viva voz no puedo decir mucho, pero escribiendo no me calla ni Dios, y por correo electrónico le solté, sin ser  demasiado explícito (tampoco era cuestión de asustarla), la problemática, y es que, hoy por hoy (en la Cadena Ser, con dos cojones), el tema laboral lo tengo en un segundo plano; a mí de nada me sirve tener un trabajo si no tengo con quién compartirlo; a mí de nada me sirve cobrar un dinero si luego tengo que gastármelo en putas y luego soportar la pregunta “¿pero tú sabes a lo que te expones?”.
     Se lo expuse, no tenía nada que perder, a todo esto, a través del E-Mail del marido, pidiendole por favor que no lo leyera, no por nada, a mí me daba igual, pero por respeto, preferí que la madre tuviera la última palabra.
    Su respuesta para nada me sorprendió: me dijo que, después de meditarlo mucho, no creía conveniente meterse en medio, y yo lo entendí perfectamente (y así se lo hice saber mas no sé si recibió mi contrarrespuesta), pero la cuestión no es que una tercera persona se meta en medio o no; la cuestión es que, si yo quisiera meterme ahí dentro, necesitaría un cómplice que me allanara el camino, que me diera esa vida que pretendemos todos y que tan deprimentemente mal defienden algunos.
    Y todo esto, señores, es lo que a los discapacitados nos hace más vulnerables y débiles, por mucho que tiremos para adelante. NO ES JUSTO.